Por qué la natación es el deporte ideal para las mujeres embarazadas:
- Hay algunos deportes que no son muy recomendables durante el embarazo, por ejemplo, porque aumentan el riesgo de lesiones.
- La natación, por otro lado, es relativamente segura: moverse sin sentir el peso del cuerpo en el agua puede ser incluso una forma estupenda de sentirse bien durante el embarazo.
- Si tienes en cuenta algunas cosas cuando vayas a la piscina, no hay nada que te impida nadar durante el embarazo.
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¿Qué otros deportes siguen «permitidos»?
Estás embarazada y seguramente quieres asegurarte de no hacer nada que pueda perjudicar a tu bebé. Por eso es posible que estés revisando tu rutina diaria y te preguntes: «¿Puedo seguir comiendo esto?», «¿Puedo seguir haciendo esto?» o «¿Qué efecto podría tener esto en mi bebé?».
Estas dudas también se aplican al tema del deporte. Si antes solías escalar montañas sin pensarlo dos veces, salir a correr por el parque todos los días o jugar al balonmano, quizá ahora te preguntes: ¿sigue siendo bueno para mí practicar este o aquel deporte?
En principio, hacer ejercicio durante el embarazo es bueno para el cuerpo, pero, por desgracia, hay algunos deportes que no son tan adecuados para las mujeres embarazadas.
- Más sobre este tema: El ejercicio durante el embarazo
La natación = algo bueno en todos los sentidos
Sin embargo, hay un deporte que muchas mujeres embarazadas aprecian especialmente: la natación. Ir a la piscina es una actividad suave, ideal para tu cuerpo en constante cambio, y al mismo tiempo un deporte que te ayuda a mantenerte en forma durante el embarazo, a ponerte a prueba (con moderación) y a mejorar tu bienestar general.
Beneficios: ¿Por qué es especialmente recomendable nadar durante el embarazo?
La natación ofrece un montón de ventajas:
Entrenamiento de cuerpo completo con fortalecimiento equilibrado
La natación es un deporte muy saludable en general, para todo el mundo. Hace trabajar todo el cuerpo, fortalece el sistema inmunológico y evita picos repentinos de esfuerzo que podrían suponer un estrés para el corazón.
Flotando en el aire
Durante el embarazo, hay una ventaja adicional: en el agua, te sientes casi ingrávida. El peso del día, la presión de estar de pie y caminar, desaparece: flotas.
Especialmente en las últimas etapas del embarazo, cuando te crece la barriga, se te hinchan los pies o te duele la espalda, nadar te proporciona un alivio que beneficia a todo tu cuerpo. Puede aliviar molestias típicas del embarazo, como la pesadez en las piernas o la tensión en los discos vertebrales, y también puede tener un efecto positivo en tu estado de ánimo.
Bajo riesgo de lesiones
El riesgo de sufrir lesiones al nadar es muy bajo. El agua te amortigua y te protege, igual que el líquido amniótico protege a tu bebé en el útero.
Apto tanto para nadadores experimentados como para principiantes
Quizás ya nades con regularidad; en ese caso, por supuesto, puedes seguir con tu rutina habitual. Si de repente tu nivel habitual de actividad te resulta más agotador que antes, es totalmente normal, y puedes rebajar un poco tus expectativas sin ningún problema. Después del embarazo, volverás a tener tiempo para entrenar más intensamente si así lo deseas.
Quizá también te interesen las clases especiales para mujeres embarazadas que se ofrecen en muchas piscinas: la natación relajada, flotar o los ejercicios acuáticos te ayudan a mantenerte en forma de forma suave.
Aunque antes no fueras muy aficionada a la natación, el embarazo puede ser el momento perfecto para probarla como una forma suave de ejercicio. Especialmente al principio, con entre diez y quince minutos por sesión es suficiente para notar los beneficios. Durante el embarazo, la natación no debe suponer un esfuerzo excesivo ni causar estrés, sino que debe suponer un reto suave para tu cuerpo.
Aunque no sepas nadar, no tienes por qué evitar la piscina: unos sencillos movimientos en la ingravidez del agua —incluso en la zona menos profunda— pueden resultar relajantes tanto para ti como para tu bebé. Hacer ejercicios ligeros, mantenerte a flote o simplemente chapotear puede mejorar tu forma física y tu bienestar.
Lo que debes tener en cuenta al nadar durante el embarazo
En general, es recomendable que le pidas a tu ginecólogo su opinión sobre si nadar es adecuado para ti. Si no hay ningún problema médico y tu embarazo transcurre sin complicaciones, puedes darte el capricho de comprarte un nuevo bañador premamá. Es útil que tenga suficiente elasticidad en la zona de la barriga; quizá también te sientas más cómoda con un bikini.
Cuando nades durante el embarazo, también debes tener en cuenta lo siguiente:
- Aunque hoy en día el miedo a los contagios en las piscinas es relativamente infundado, gracias a las normas de higiene modernas y a los análisis diarios del agua, es mejor evitar los jacuzzis debido al calor y a la concentración potencialmente mayor de gérmenes.
- Para reducir al mínimo el riesgo de sufrir una infección de vejiga, es recomendable cambiarse enseguida después de nadar y no andar con la ropa mojada durante mucho tiempo.
- Y, como ya he dicho, puedes permitirte ser un poco menos exigente contigo misma durante estos meses tan especiales. El ejercicio te sentará muy bien (a ti y a tu bebé).
Cuando nadas durante el embarazo, el objetivo principal es ponerte a prueba con suavidad en el relajante elemento del agua y disfrutar de la sensación de ingravidez. Visto así, la natación es el deporte perfecto durante el embarazo, tanto para ti como madre como para tu bebé.
¿Te interesan otros temas o hay algo que no te deja de dar vueltas en la cabeza?
Con el embarazo, muchas cosas cambian de la noche a la mañana. Tu perspectiva cambia por completo. Quizás incluso te sientas un poco limitada o restringida en este momento, sobre todo si el embarazo no fue planeado. A una mujer le lleva tiempo adaptarse internamente a un cambio así. Al igual que cada embarazo es diferente, tus preguntas y preocupaciones —así como tu confianza y esperanza— tienen cabida. Eres libre de seguir tu propio camino y descubrir lo que te hace sentir bien. ¡Nos encantaría acompañarte en este camino!
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